Pasta Napolitana

Ayer fue una noche difícil, mi hija tuvo fiebre toda la noche y para hacer más pasadera mi noche en vela estuve viendo programas de cocina (❤️).

El programa que se ha vuelto mi adición es “Me voy a comer el mundo” con Verónica Z. Es una delicia adentrarse a las casas y cocinas de tantos países distintos y de paso aprender una que otra receta. 

En el programa de ayer Verónica visitó Nápoles, en Italia, y un amable señor la invitó a su casa a preparar pasta. De ahí surgió mi inspiración para preparar esta receta al más puro estilo Napolitano, que resultó ser una verdadera delicia.  

 
INGREDIENTES 

  • Un paquete de pasta
  • 8 Jitomates saladet
  • 5 ajos picados 
  • Media taza de aceite de oliva extra virgen 
  • 1 cucharada de sal 
  • 1/4 cucharada de pimienta molida 
  • Hojas de albahaca 
  • 1 sobre de puré de tomate 
  • Agua de cocción de la pasta 

PROCEDIMIENTO 

  1. Coloca el aceite de oliva en una cazuela grande y añade los ajos. En cuanto empiecen a freír añade los Jitomates que tienen que estar molidos con la ayuda de la licuadora y con un poco de agua si es necesario. 
  2. Hierve y añade sal y pimienta al gusto. Agrega el puré de tomate y las hojas de albahaca enteras. 

HASTA AQUÍ ES LA SALSA DE TOMATE BASE PARA LA PASTA

Además de estos ingredientes yo añadí 100 gramos de salmón ahumado picado y aceitunas negras de muy buena calidad. Dejé cocinar la salsa por unos minutos (5) y añadí la pasta que cociné en agua con mucha sal.

Para servir añadí queso Parmesano y albahaca fresca, y al final un chorrito más de aceite de oliva.

Así de fácil y con tan pocos ingredientes preparé la mejor pasta que he comido. La clave está en usar ingredientes de la mejor calidad posible. 

Espero que la preparen porque en verdad es una delicia. 

Estefanía 🙂 

Salsa Boloñesa por la noche 

Es tarde, yo sé, y probablemente la mayoría de ustedes ya estén dormidos pero yo acabo de preparar la comida de mañana. Por qué a esta hora? Ustedes de preguntarán… Pues porque mi hija está enferma de gripa y hemos pasado unas noches terribles.

No sé qué me depara mañana en la mañana y los martes viene a comer mi suegra, así que he bajado a la cocina, puesto jazz en mi aplicación favorita de música (8tracks) y cocinado una salsa a la boloñesa para verter mañana sobre unos ricos fusillis recién cocinados.  

 
Lo que me hace preguntarme… Cómo preparan la salsa boloñesa?

Hay tantas formas de hacerlo! 

Yo la preparo llevando a la cazuela una cebolla picada, y tres ajos picados. Los cocino con mantequilla y oliva y añado la carne molida, sal y pimienta. La cocino un poco y licúo 5 jitomates (sin moler tanto). Añado los Jitomates en puré junto al resto de los ingredientes (puré de tomate condimentado, catsup, caldo de pollo orgánico en polvo, sal de ajo, orégano o hierbas italianas secas, y una cucharada de azúcar).

Llevo la salsa a hervor y pruebo para corregir sabores.

El resto está en cocinar la pasta de mi elección y añadir queso parmesano rallado justo antes de servir. 

De esta forma obtenemos un platillo que le alegra el corazón a cualquiera, incluso en días en que los hijos están enfermos. Por cierto, a mi hija de 10 meses le separé poquita carne guisada únicamente en jitomate para que mañana ella pueda comer “lo mismo” que nosotros. 

Aunque parezcan trabajoso bajar tan tarde a cocinar, la experiencia siempre me relaja… Música, olores, sabores, y la tranquilidad de saber que mañana queda poco por hacer. Además mi esposo no pudo evitar dejarse tentar por el aroma de la salsa y bajó a la cocina con cara de travesura. Sacó un pan de la despensa y lo hundió directamente en la salsa recién hecha… Segundos después se puso a bailar en la cocina y gritar (en voz baja porque Ivana está dormida) que soy una genio!! 

Así quién no se va a dormir con una sonrisa? 

Siento que estas escenas tan cotidianas y a la vez peliculescas son las que se quedan grabadas en nuestra memoria y en el corazón. Y por esto, queridos amigos, es porque amo tanto cocinar. Las sonrisas son garantizadas. 

Así que espero que disfruten cocinar esta salsa disfrazada de historia… De la historia de esta noche en la que la cocina me ha permitido cerrar un día pesado con una gran sonrisa. 

Un abrazo!

Estefanía 🙂